COVID-19 está despertando al mundo a una nueva realidad: las personas y las organizaciones necesitan una visión más clara del bienestar. Las asociaciones de líderes y empleados que se centran en el bienestar lograrían mejores resultados para las personas y mantendrían un alto rendimiento para las empresas.
Uno de los problema más comunes que he escuchado durante la pandemia es la poca capacidad de concentrarse. Estamos trabajando y de repente vienen pensamientos como ¿Esto cuando va a acabar? ¿A qué hora llegará el delivery?¿Qué pasa si no desinfecté bien la bolsa? Tengo que regresar a trabajar presencial y tengo miedo.
Sentimos presión por lograr las metas y resultados (algunas metas a veces parecen ya obsoletas por la pandemia). Al mismo tiempo nos sentimos agradecidos si tenemos aún trabajo y no queremos perderlo. Esto genera un círculo vicioso de preocupación que nos es difícil de romper. Por otro lado, está ¨mal visto¨ mostrarse vulnerable y pedir ayuda. Sé de organizaciones que han puesto al servicio de sus trabajadores una línea de ayuda psicológica, pero muy pocos la usan. ¿Por qué? Muchos no quieren mostrarse vulnerables, otros no saben si realmente será confidencial, otro sienten que no es para ellos, entre otros temas.

¿Por qué es importante el bienestar de los empleados?
¨No es mi tema, ese es un aspecto personal¨, ha sido una respuesta cuando he preguntado si los líderes preguntan sobre cómo está su equipo más allá del trabajo y labores. Algunas personas se cuestionan si las organizaciones deberían ¨inmiscuirse¨en ese tema o si no es un tema ¨demasiado personal¨ para preguntar. Son opiniones válidas pero es importante tomar en cuenta que las personas con bienestar pueden ayudar a lograr los resultados de las organizaciones. El impacto del bienestar es tal que debería ser un aspecto central de la estrategia organizacional.
La investigación de Gallup (2020) revela que los empleados que están bien en los cinco aspectos del bienestar (físico, profesional, social, financiero y comunitario) son:
- 36% más propensos a un recuperación completa después de una enfermedad, lesión o dificultad
- 50% más probabilidad de decir que se adaptan al cambio de forma adecuada
- 41% menos probabilidad de faltar al trabajo como resultado de la mala salud
- 81% menos de probabilidad de buscar un nuevo empleador en el próximo año
La gente quiere ser comprendidos y vistos como "persona integral" y las organizaciones que lo hacen atraen al talento. Según el artículo anterior, esto será una ventaja competitiva crucial en los días por venir. Logran que sus empleados tengan conexiones más fuertes con la empresa, lo que mejora el compromiso y, por lo tanto, la productividad, la rentabilidad y la lealtad. Su gente se desempeña mejor en tiempos normales y es más resistente durante la incertidumbre.
Las personas con un bienestar próspero simplemente tienen una mejor vida. Y las empresas con colaboradores con bienestar obtienen mejores resultados.
El lugar de trabajo influye en todos los elementos del bienestar. Y las organizaciones que creen que contratar a una persona significa contratar a ¨la persona integral¨ están preparadas para una mejor y más sólida alianza con los empleados. Las personas que participan activamente en su propio viaje de bienestar, porque su empleador los asesora y apoya en ese viaje, crearán resultados que otras compañías no pueden igualar.
Repensemos nuestro rol en el bienestar de nuestros colaboradores. Tenemos la oportunidad de que las organizaciones sean vistas como un lugar que propicia el bienestar de los trabajadores, como nunca antes lo han hecho. Podemos hacer que sea un lugar mejor, mantengamos es enfoque y practicas que generen seguridad y bienestar. Que esto no acabe cuando acabe la pandemia. Hagamos organizaciones más humanas.
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